Última revisión: octubre de 2026. Sigue siempre las instrucciones del fabricante y de tu instalador: pueden afectar a la garantía.
El polvo, el polen, los excrementos de pájaros y la calima reducen la cantidad de luz que llega a las células de tus placas y, con ello, su producción. En zonas con poca lluvia o mucho polvo, la suciedad puede notarse. La buena noticia es que mantenerlas limpias es sencillo, siempre que lo hagas con seguridad.
Lo primero: la seguridad
- No te subas a un tejado si no tienes experiencia, arnés y línea de vida. Las caídas son el mayor riesgo de este tipo de mantenimiento.
- Si no puedes limpiarlas desde el suelo, una escalera segura o una zona accesible, contrata a un profesional.
- Las placas generan electricidad cuando les da la luz. No toques cables ni conexiones, y no limpies si hay daños visibles.
¿Cada cuánto hay que limpiarlas?
No hay una regla fija. Como orientación:
| Situación | Frecuencia orientativa |
|---|---|
| Zona con lluvias frecuentes y poca contaminación | 1 vez al año, o menos |
| Zona seca, polvo o tierra en suspensión | 2 veces al año |
| Cerca de árboles, aves, obras o campos de cultivo | Cada 3-4 meses, o cuando haya suciedad visible |
| Tras episodios de calima o lluvia con barro | Revisar y limpiar si hace falta |
La mejor señal es la producción: si tu app del inversor muestra una bajada sostenida respecto a días similares, puede que haya suciedad o un problema técnico (más sobre problemas de rendimiento).
Qué necesitas
- Agua limpia, preferiblemente poco calcárea (la de lluvia o desmineralizada deja menos marcas).
- Un cepillo de cerdas suaves o una esponja o mopa suave, con mango telescópico si hace falta.
- Una rasqueta de goma suave para retirar el agua (opcional).
- Si hace falta, un jabón neutro muy diluido.
Paso a paso
- Elige bien la hora: a primera hora de la mañana o al atardecer. Las placas calientes por el sol pueden sufrir un choque térmico si les echas agua fría, y el agua se evapora enseguida y deja manchas.
- Enjuaga primero con agua a poca presión para arrastrar el polvo suelto.
- Frota suavemente con el cepillo o la esponja, sin presionar demasiado.
- Aclara con agua limpia para que no queden restos de jabón.
- Seca con la rasqueta de goma si quieres evitar marcas de cal.
Lo que no debes hacer
- Usar hidrolimpiadoras a alta presión: pueden dañar los sellados y los marcos.
- Emplear productos abrasivos, disolventes o limpiacristales agresivos: rayan el vidrio y degradan el recubrimiento antirreflectante.
- Raspar la suciedad seca con objetos duros.
- Limpiar con placas muy calientes o con viento fuerte.
- Pisar las placas.
Cuándo llamar a un profesional
Contrata una limpieza profesional si el tejado es de difícil acceso, si hay mucha suciedad pegada o si quieres aprovechar para revisar también el estado de las conexiones, los anclajes y el inversor. Pide presupuesto cerrado y que incluya un seguro de responsabilidad civil.
Preguntas frecuentes
¿La lluvia basta para limpiarlas?
Ayuda, sobre todo en placas inclinadas, pero la lluvia suave puede arrastrar el polvo y dejarlo en forma de barro, y no elimina restos pegados como excrementos o resina.
¿Cuánta producción se pierde por suciedad?
Depende del tipo y la cantidad de suciedad y de la zona. En muchos casos es una pérdida moderada, pero puede ser mayor con capas gruesas de polvo o con sombras localizadas (por ejemplo, un excremento sobre una sola célula).
¿Está cubierto por el seguro?
Revisa las condiciones de tu seguro de hogar o de placas solares y las garantías del fabricante para saber qué cubren en caso de daños durante la limpieza.
Esta guía es informativa y no sustituye las indicaciones del fabricante ni de un profesional.
