Última revisión: octubre de 2026. Las prestaciones de cada modelo cambian con frecuencia; compara siempre las fichas técnicas del fabricante.

Las placas producen corriente continua, pero tu casa funciona con corriente alterna. El inversor es el equipo que hace esa conversión, controla la producción y comunica los datos a tu móvil. Es uno de los componentes que más influyen en el rendimiento y en las averías, así que merece que lo elijas con criterio.

Los tres tipos principales

TipoCómo funcionaVentajasInconvenientes
Inversor string (de red)Un único equipo convierte la energía de todas las placasMás económico y sencilloSi una placa recibe sombra, puede bajar la producción del conjunto
MicroinversoresUno pequeño detrás de cada placaCada placa trabaja de forma independiente; buen rendimiento con sombrasMás caro; más equipos en el tejado
Inversor híbridoGestiona placas y bateríaPermite añadir batería ahora o más adelanteMás caro que el string

Existe una cuarta opción intermedia: los optimizadores de potencia, que se colocan en cada placa y trabajan junto a un inversor string. Dan parte de la ventaja de los microinversores con un coste intermedio.

Monofásico o trifásico

Depende de tu suministro eléctrico. La mayoría de viviendas tienen conexión monofásica, y para ellas basta un inversor monofásico. Si tu casa tiene suministro trifásico (potencias contratadas altas o instalaciones con motores), conviene un inversor trifásico. Míralo en tu contrato de luz o pregúntalo a tu distribuidora.

Cómo dimensionarlo

El inversor suele tener una potencia parecida a la de las placas. Por ejemplo, para unas placas de 4,5 kWp se usa con frecuencia un inversor de 4 a 5 kW. Se admite que la potencia de las placas sea algo superior a la del inversor, porque rara vez producen al máximo, pero cuanto más te alejes de esa relación, más energía puedes perder en los picos. Si aún no sabes cuánta potencia necesitas, empieza por cuántas placas solares necesitas.

Qué mirar antes de decidir

  • Garantía: varía mucho entre marcas, de pocos años a más de una década. Pídela por escrito.
  • Servicio técnico en España: que haya recambios y atención en tu zona.
  • Monitorización: una aplicación que te muestre producción y consumo te ayuda a detectar problemas, como cuando las placas están sucias.
  • Compatibilidad con batería si piensas añadirla (mira si te compensa).
  • Función de respaldo si quieres tener luz durante un apagón.
  • Limitación de vertido a red, imprescindible en instalaciones sin excedentes (más sobre modalidades).

¿Qué tipo me conviene?

  • Tejado despejado y presupuesto ajustado: inversor string.
  • Sombras parciales o placas en varias orientaciones: microinversores u optimizadores.
  • Quieres batería ahora o después: inversor híbrido.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura un inversor?

Suele durar menos que las placas. Muchas guías hablan de unos 10-15 años de vida útil, aunque depende del modelo y de la temperatura a la que trabaje. Cuenta con tener que sustituirlo una vez en la vida de la instalación.

¿Dónde se coloca?

En un lugar fresco, ventilado y protegido del sol directo, como un garaje o un cuarto técnico. El calor reduce su rendimiento y su vida útil.

Esta guía es informativa y no sustituye el estudio de un instalador.